sábado, 29 de enero de 2011

Ceder el control


La creencia de que tenemos el control de todo lo que sucede en nuestra vida es un espejismo. Desde que he cedido ese control al momento Presente, al Ahora Intemporal las cosas fluyen de forma más natural y armónica. Desde el momento que dejas de pedir que todo suceda como tú quieres y dejas todo en manos de Dios, de la Conciencia, del Ser Superior o como quieras llamarlo, desde ese momento, te quitas un gran peso de encima y fluyes con todo tal como se presenta, tal como es. Eso es instalar e instalarse en una gran y verdadera Paz.
Aparentemente, uno hace lo que tiene que hacer, de la mejor forma que pueda y con eso es suficiente. En el fluir con todo está la clave interfiriendo en el devenir de los acontecimientos lo menos posible.

Un abrazo, Luis.

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