
Cuando uno deja de buscar un por qué a todo, uno puede descansar en las cosas como son. Uno se quita un gran peso de encima cuando deja de buscar una explicación para todo lo que ocurre y lo mismo reza para todo lo que ocurrió u ocurrirá.
Cuando nace un niño no solemos preguntar por qué ha nacido pero cuando alguien muere nos preguntamos por qué ha sucedido tal cosa, algo tan natural como el mismo nacimiento. No se puede separar nacimiento de mortandad. Cuando sucede el primero, inevitablemente conlleva lo segundo, todo esto, claro está, desde el punto de vista del devenir. Desde el punto de vista de lo Absoluto sólo existe Esto, lo que se está dando Ahora y nada más y esto que digo, no es más que otro punto de vista.
Luis Granados
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